Gustavo Leguizamón, abogado formoseño y colaborador de 1917, ha estado en los últimos días a la cabeza de la lucha por liberar a los vecinos movilizados que acabaron en la prisión de la policía de Insfrán. «Con marcas de balazos de goma en el cuerpo, fuimos a la comisaria junto a otro colega, el doctor Gutierrez, con la noticia de que habían detenido a un amigo artista en la movilización y un dirigente del Polo Obrero, cuando llegamos vimos que sólo en esa comisaría había más de setenta personas entre detenidos y demorados». «En algunas habitaciones había más de dieciseis personas amontonadas, uno de los jóvenes asmático, sufriendo un ataque mientras la policía los seguía golpeando. La misma violencia de la policía fue la que utilizaron en la movilización para perseguir a la juventud que, quizá, participaba por primera vez en su vida de una movilización. La violencia la utilizaban para aleccionar y que los padres luego digan que es mejor que no vayan a las movilizaciones».

Casos por el estilo se repiten en toda la provincia. Vecinos se movilizan a las puertas de las comisarias a liberar a los suyos mientras el gobierno continúa una casería desesperada por aplastar el levantamiento popular. Luchemos por la libertad inmediata a todos los detenidos.