La etapa política que abre la transición presidencial

La cuestión de la hiperinflación ha tomó ribetes cualitativos en el mercado. Los movimientos de la bolsa han sido tan fuertes que hicieron caer los bonos que ajustan por CER, o sea, por inflación.

En una sola mañana, u$s640 millones se trasladaron hacia «bonos duales» que había preparado Massa la semana previa al ballotage, cuya cotización crece atada al dólar oficial.

La expectativa generalizada es que la devaluación y las tasas de interés de diciembre estén por arriba del ya estimado 270% de inflación.

Quienes están detrás de esta perspectiva son sobre todo los exportadores. En esta campo hay continuidad política: Guillermo Michel, director general de Aduanas, seguiría en su cargo bajo la presidencia de Milei.

Así planteado los números son más exorbitantes que los de junio y julio de 1975. Una pulverización del peso de estas características lleva al nivel de pobreza incluso a los escalafones salariales más altos.

YPF

El CEO designado de YPF es socio de Paolo Rocca, lo cual explica la agitación contra China. Techint fue vanguardia en el intento de bloquear el ingreso de acero asiático. También aquí a concordancia: unidos, Techint y los kirchneristas de YPF presionaron a Massa con el lock out de nafta diez días antes de la elección.

Milei no tiene nada que privatizar en YPF, cuyos bonos son patrimonio de los accionistas de Wall Street. La subida de acciones de las petroleras no responde a un ascenso industrial sino a la suba de tarifas en las mismas condiciones de producción eléctrica. El camino de una falsa lucha contra la privatización desviaría la energía de la clase obrera en la cháchara. Luchamos por la separación de la industria de las atribuciones comerciales del Estado y del mercado.

Burócratas, gobernadores e intendentes

Kicilof inicia su segundo mandato en la perspectiva de acordar la gobernabilidad con Milei. Los bonos de la Provincia de Buenos viraron durante los últimos tres meses a la cotización del dólar esperando una devaluación de la denominación oficial. Jalil, gobernador peronista de Catamarca, acaba de anunciar un ajuste de 200.000 millones. Es harto conocido que los Kirchner y compañía son ellos mismos dueños y accionistas de la deuda soberana. Como camarilla capitalista se verían beneficiados como nunca antes bajo una derrota definitiva del movimiento obrero.

Lo mismo espera Alicia Kirchner en Santa Cruz que enfrenta una huelga de transportistas. Los gobernadores en general apelan a una revalorización en dólares de sus deudas locales, de las que son tenedores, pero la sumatoria de expectativas de pagos cuenta con protagonistas infinitos. Desde fondos de inversión hasta chacareros. La política argentina se mueve sólamente en esa dinámica.

La designación de Caputo como ministro de economía ha demostrado que el gobierno carece de recetas para hacer frente al default. Su objetivo es convertir los LELIQS en títulos públicos que podría extender en el tiempo, en la perspectiva de un ajuste fiscal que le garantice nuevos préstamos internacionales para pagar deuda internacional. El estado se transforma así en el garante del subsidio a los tenedores de deuda. El capitalismo asiste a la defunción del libre mercado, no a su desarrollo. Las de Milei son condiciones políticas delarruístas exacerbadas por niveles de miseria imponderables.

En toda la campaña electoral, la burocracia sindical se ha mostrado predispuesta a la devaluación y el crecimiento hiperinflacionario, el cual se suponía «perdonable» si es que del otro lado estaba Milei. Con Milei ahora oficializado no ha cantado ni cantará un gallo. Igual que toda la oligarquía argentina, la burocracia sindical se juega en la crisis de deuda su propia supervivencia.

La crisis parlamentaria / judicial

Desde el acuerdo con el Fondo Monetario que el parlamento ha dejado de ser un organismo de poder. El Memorandum dejó establecida constitucionalmente la participación de los fondos fiduciarios en las decisiones de gobierno. En unidad, el congreso le entregó el poder al Fondo Monetario que se encargó de esconder a los Kirchner detrás del telón y sacarlo a Massa a la escena.

La llegada de Cúneo Libarona al ministerio de justicia anuncia un simple reordenamiento en nombre de la patria contratista. En este momento, Villaruel dialoga in pax con CFK la transición gubernamental. Este frente político de facto, este mileikerchnerismo, puso en crisis las posiciones históricas de Juntos por el Cambio que se ha transformado en un grupo de camarillas a la deriva.

La izquierda

Al gobierno kirchnerista, la izquierda no lo enfrentó en la perspectiva de su caída. Si a Macri había que echarlo, ¿a Fernández no?, se debe de haber preguntado un sector masivo de la población.

En fin

Sólo la autoridad heredada de la lucha contra el gobierno que se va ofrece la perspectiva de superación del gobierno que viene. Nunca antes había sido tan flexible un porcentaje amplio de votos como el 57% de Milei con una participación política que roza lo histórico.