100% DE AUMENTO A LOS TRABAJADORES DE LA SALUD

Nota de tapa de 1917 Nº 11 | 13/12/2020

Gabriel es jefe de enfermería del Hospital Evita Pueblo del partido de Berazategui y acaba de ser galardonado por sus veinticinco años de trayectoria incesantes en la unidad. Además, trabaja como enfermero en la fábrica Rigolleau, la cual hacia Julio debió obligar a frenar parte de su producción porque la totalidad de sus obreros contrajeron coronavirus. Cuenta Gabriel que la situación en ambos lugares de trabajo continúa siendo crítica porque, a contramano de lo que se informa en la TV, los casos de COVID nunca se han detenido y, al haberse levantando todas las restricciones, se le suman, además, las enfermedades y accidentes de años normales. Pero las fuerzas, claro, ya no son las mismas. “Fue un año muy difícil para los hospitales – cuenta – pero lo peor todavía está por venir – agrega”. “Desde arriba ya nos están avisando que hay que prepararse con todo para marzo y que la segunda ola va a ser mucho más dura que la primera porque iniciará desde un piso que nunca ha terminado de descender”. Mientras tanto, Gabriel revisa los números y las noticias que llegan del resto de América Latina dónde, en Brasil, el brote ha vuelto a saturar con mayor gravedad a los hospitales y, en Chile, se deben volver aplicar aislamientos estrictos, incluso, contra las intenciones del propio gobierno. “Nos sacaron las vacaciones – finaliza – y pasamos todo el año sin aumentos”. 

Al igual que Gabriel, miles de trabajadores de la salud transitan un año que transforma en insoportable su vida laboral porque, además de tener sueldos de miseria, habitan en hospitales que, consecuencia del desfinanciamiento de décadas, se vienen abajo. Mariela, residente por la Universidad de Buenos Aires en el hospital de Clínicas, cuenta que hasta faltan elementos básicos como jeringas, camisolines, mascarillas y barbijos. “Hay una contradicción gigante en lo que pasa con la salud en la Argentina – nos dice – porque la profesionalidad con la que el sistema nacional de salud ha abordado la pandemia apoyándose en los trabajadores se contrapone totalmente al incentivo que hemos recibido desde el Estado. La población tiene que saberlo, todo lo que se ha hecho por salvar vidas ha dependido de médicos y enfermeros en un sacrificio descomunal que deberá ser estudiado en los libros futuros de ciencias médicas. La velocidad con la que nos tuvimos que adaptar a un nuevo escenario, los riesgos que transitamos, los miedos a contagiar a nuestras familias y todo lo que falta”. 

Sin agregar mucho más queríamos en este número de 1917 poner en primera persona la voz de los trabajadores de la salud y volviendo a repetir que, mientras cientos de miles de millones de pesos han sido destinados a pagarle a fondos internacionales, además del esfuerzo desmesurado que han realizado en el año, ahora los trabajadores de la salud se ven también obligados a salir a luchar por sus derechos. Paros, huelgas y asambleas se informan desde todos los rincones de la Argentina exigiendo, como mínimo, un 100% de aumento de su salario. Apoyamos con las dos manos. 

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