Abajo el DNU de la jornada laboral de 12 horas

El decreto de necesidad y urgencia ha sido analizado por parte del periodismo oficial como utópico. Sin embargo, junto a un paquete que apunta, sobre todo, al ascenso de la medicina prepaga en la salud, se ha descargado una contrarrevolución laboral en las espaldas de la clase obrera argentina y, si se quiere, mundial, porque ha modificado el estatuto oficial internacional de la jornada laboral de ocho horas por la formulación de un falso derecho a “doce horas de descanso”. Para esto, para romper la jornada laboral legal, se recuestan Bullrich y Milei en la realidad de facto que heredan, donde la totalidad del trabajo en negro supera ampliamente la jornada legal y quien trabaja en blanco las cumple como horas extras. En esto se cuentan desde precarizados hasta médicos especializados. El DNU viene a darle un marco legal a la política de los Macri y los Kirchner de las últimas dos décadas.

Aunque importantes, las movilizaciones con cacerolas no representan aún la crisis política más importante del gobierno. “En el país del protocolo, el campo prepara piquetes” afirma con total seriedad Jairo Straccio en El Cronista. Los sembradores estarían calculando que el dólar a casi 900 no les rinde para liquidar la soja; sumado a la suba de retenciones Milei perdería el apoyo más consistente que tuvo para el ballotage.

Una nueva devaluación, sin embargo, volvería a elevar exponencialmente el valor de los bonos del tesoro que con la baja de LELIQS pasan a estar en manos de los bancos. Como los bancos ahora renuevan A UN DÍA sus tenencias, la perspectiva del arribo de los dólares del litio y de la soja es cosa del futuro lejano por lo cual todo el mercado ha retornado a la única variable en ascenso, la inflación, que, en los números que fueron pactados esta semana en la bolsa, requerirán también de una nueva devaluación. Sería esta devaluación (final pero no tanto) la que ´finalmente´ desarmaría las tenencias de los bancos que se refugiarían en dólares que (de acuerdo a Marra, Caputo y Milei) serían aportados por fondos internacionales. Esta cháchara financiera explica el DNU que se resume a una declaración política de principios, típico ya no sólo de un gobierno sino de partidos y organizaciones políticas en retroceso. Bullrich se ha metido en el culo el protocolo a dos días de su publicación y ha perdido la calle que nunca ganó. El Financial Times afirmó hace dos días con total claridad que (Milei) ya tiene la fecha de dimisión establecida.

La vanguardia política de la clase obrera está hoy dividida, sobre todo porque se sintió relativamente conquistada por varios planteos de Milei. “La burguesía ha creado los embrujos que no puede detener”. La lucha contra “la casta” había sido expropiada por los financistas de LLA, en un discurso que se derrumbó en tiempo récord. Ha entregado a las masas un arma mortal contra el régimen capitalista que es la consciencia de la separación tajante de sus miembros respecto de la sociedad.

El peronismo es incapaz de revivir – reconstruirse-, reorganizarse (como partido) y organización de masas. Sería en todo caso utilizado como contención de la rosca parlamentaria, “por arriba”. Ni Manzur pudo imponerle su candidatura a Massa porque el aparato justicialista se ha disipado. Este fenómeno no se ha sucedido en la historia reciente argentina porque incluso ante el macrismo Cristina Kirchner hizo las veces de “luche y vuelve”.

La victoria de la lucha contra Milei y compañía se juega de forma estratégica. La experiencia del argentinazo pervive como consciencia del antes y del después. Esto es: plantea el problema político del poder, que va de la mano del retorno a la jornada laboral de ocho horas y el salario equivalente a las necesidades vitales, lo cual implica la lucha por un AUMENTO GENERAL DEL SALARIO POR ARRIBA DEL ÍNDICE ANUAL DE INFLACIÓN.

El fenómeno político de la lucha de clases reciente en Argentina ha pasado por el golpe a los nervios importantes de la producción como lo fueron, sobre todo, los paros de aceiteros que bloquearon el estratégico puerto del Paraná y los paros del neumático que paralizaron la producción automovilística en general. Es necesario colocar en esta orientación OBRERA la lucha política, por fuera del coqueteo de la pequeña burguesía con las tradiciones nacionales y la melancolía de un pasado superado. Implica dar la espalda a la izquierda argentina que apela a construir a la CGT de Moyano en el árbitro último de la crisis política. Implica la construcción del partido argentino del proletariado.