Crisis política en Puerto Rico

Escribe Martina Kleijzer

Durante la última semana Puerto Rico ha sido tema de debate de la prensa internacional a partir de las declaraciones de Trump que le propuso al gobierno de Dinamarca “venderle Puerto Rico o cambiárselo por Groenlandia”. Sucede que casi la totalidad del parlamento boricua apoya la candidatura de Biden, que también ha sumado la simpatía de los artistas popularizados por encabezar la revuelta que puso fin al gobierno de Ricardo Roselló. 

Pero lo aparentemente esquemático en el fondo se presenta repleto de contradicciones. Durante el levantamiento varios medios osaron decir que el pueblo boricua tenía el apoyo de Donald Trump que conocía los acuerdos entre Roselló y los demócratas yanquis. Cuando el presidente cayó, su cargo lo asumió durante diez días Pedro Pierluzi, proveniente del riñón del poder judicial de la isla pero terminó siendo reemplazado por Wanda Vazques, secretaria de seguridad vinculada a los aparatos de los cuales Trump expulsó a la mayoría de sus miembros dirigentes. Hace quince días estos mismos dos fueron candidatos de la interna del Partido Nuevo Progresista para competir en las elecciones ejecutivas de noviembre. Las elecciones que debían durar un domingo tardaron finalmente una semana entera en realizarse porque desde todas las localidades del país se denunciaban la falta de boletas. Sin embargo, habiendo votado el 70% Pierluzi y todos los medios de comunicación, la mayoría de los cuales responden directamente a la casa blanca y publican en inglés, lo dieron ganador. Wanda Vazques denuncia fraude y el presidente de la comisión electoral acaba de renunciar. Vazques ahora anuncia que es muy posible que las elecciones se veten indefinidamente. La campaña electoral de Pierluzi fue y sigue siendo que se aclaren los hechos de corrupción de su misma compañera de partido, para quien exige la prisión. 

En la vereda de enfrente la situación no es distinta. La interna del Partido Popular Democrático lo tuvo como ganador con el 64% de los votos a Carlos Delgado que, por un lado, firmó junto al resto de los candidatos un acta de acuerdo para aplicar políticas económicas inclusivas en la isla que varios miembros de su partido denuncian como directamente armadas por Donald Trump. Pero otros miembros de su mismo partido denuncian en los medios las intenciones de Delgado de “separar Puerto Rico de los Estados Unidos”. Delgado tuvo apoyo en la interna de varios medios de comunicación oficialistas de Francia. 

Como respuesta a la posible anulación de las elecciones, un grupo de diputados demócratas presentó un proyecto esta semana para que se convoque lo antes posible una asamblea constituyente, que tendría el objetivo de reordenar políticamente las relaciones internacionales de Puerto Rico. 

Como se ve, la crisis por arriba es descomunal y expresa, en primer lugar, la crisis política previa a las presidenciales de los Estados Unidos que podrían terminar el mismo día de su realización con el país transformado en un campo de batalla con Trump rechazando la entrega del poder y, en segundo lugar, la continuidad de la crisis social y de pobreza en Puerto Rico que el coronavirus profundizó ante la falta del turismo, uno de los principales mercados de la isla. La situación llevó en el 2019 a un levantamiento revolucionario que, a diferencia de lo oficialmente difundido, tuvo su núcleo en las batallas callejeras iniciadas por los trabajadores aeronáuticos y portuarios contra la policía de Roselló. Es decir que el levantamiento fue una intervención plena de la clase obrera en el Caribe que ganó el apoyo masivo de las clases medias. Las jornadas de verano, como se las llama, abrieron el paso a la conformación de más de ciento cincuenta asambleas populares de puertoriqueños desperdigados por todo el mundo, siendo la asamblea de Nueva York la más populosa de todas e impulsora de la “red de asambleas populares” que se reunió en diciembre pasado. En estos días han vuelto a Puerto Rico las movilizaciones callejeras de trabajdores aereos que exigen el cierre inmediato del aeropuerto, de enfermeras contra las muertes en hospitales y de estudiantes universitarios en masa denunciado presos políticos de la revuelta. 

La crisis política no tardará un suspiro en transformarse en revolucionaria. Se vuelve a plantear más que nunca la convocatoria de una asamblea constituyente que conquiste la libertad política y económica de Puerto Rico para la clase obrera. 

14 comentarios sobre “Crisis política en Puerto Rico

  1. Los puertoriquenos han demostrado siempre ser fieles forros del imperio; en estas ultimas elecciones han votado nuevamente, mayoritariamente, integrarse como un estado mas de los Estados Unidos.

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