Crisis sanitaria en Santa Fé | El gobierno es responsable

Escribe Nico Ferreyra

El coronavirus es la estocada final a un sistema sanitario vaciado durante décadas que hoy en día sólo se sostiene por la voluntad y el arrojo inclaudicable de los trabajadores de la salud.

La pandemia vino a correr el telón y a mostrar la realidad detrás de la puesta en escena.

En la provincia de Santa Fe, gobernada los últimos 12 años por el Partido Socialista que se jactó de tener una política de salud intachable, la situación se agrava día a día.

A modo de ilustrar al lector van algunos datos: el jueves 29 de octubre la provincia contó récord de 69 muertes y un promedio de 2000 casos diarios. En Rosario, los casos en los barrios obreros superan proporcionalmente a los del conurbano bonaerense. La propagación del virus se multiplica exponencialmente en las fábricas del cordón industrial pegado a la vera del río Paraná, donde los puertos jamás dejaron de funcionar y son el origen de los contagios importados desde el exterior. Los hospitales de las 3 ciudades mas grandes, Rosario, Santa Fe y Rafaela, se encuentran hace semanas al borde del colapso sanitario.

La inacción del gobierno de Perotti es total: con la excusa de que las arcas del Estado están vacías, han llamado a convocatorias “ad honorem” para los trabajadores de la salud que quieran contribuir con especialidades médicas en los hospitales. Perotti pretende atacar la problemática de la salud pública con restricciones y horarios sin sentido ni efectividad. No existen testeos masivos, no han terminado los hospitales que dejó por la mitad la anterior gestión de Lifschitz ni han emprendido política alguna para hacer funcionar los centros de aislamientos que, en el caso de Rafaela, se encuentran cerrados por falta de personal para atenderlos. Los trabajadores de la salud salen sistemáticamente a la calle en reclamo de recomposición salarial, elementos de protección, de los bonos en negro que el gobierno prometió pero no pagó a tiempo o directamente no pagó en su totalidad. La precarización laboral crece en los hospitales de la mano del COVID.

Hablemos de prioridades

Hace apenas una semana, Perotti apurado por la cámara industrial de la provincia, pactó con los diputados del frente progresista aprobar la ley macrista de ART nefasta para los trabajadores. Es otra concesión que el gobierno sojero le brinda a las aseguradoras de riesgos de trabajo. La otra y no menos importante fue dar el visto bueno para que el coronavirus no pase como enfermedad profesional y de esa manera dejar fuera de cobertura médica a miles de trabajadores esenciales que se enferman en la primera línea de contención de la pandemia.

Santa Fe es una olla a presión. La combinación de la crisis desatada por el covid, la inflación y devaluación que contrasta con los aumentos miserables que arreglaron las burocracias sindicales, horadó de manera fenomenal el capital político acumulado por Perotti hace apenas un año atrás cuando se alzó con la gobernación.  Los trabajadores tenemos reservas de lucha para derrotar el ajuste del gobierno e imponer el cuidado de la salud y la vida que la clase obrera reclama como prioritaria.

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