El siguiente es el informe presentado por Catalina Flexer para Situación Política, el programa quincenal de Revista 1917.
Buenas tardes a todos.
El informe que traigo para hoy podría tener de título algo así como ‘Atado con alambre’, refiriéndome a la situación económica y política de la Argentina y a las condiciones en las que Milei está pudiendo gobernar.
Elegí empezar por la manifestación de la CGT del día de hoy, que tenía como tema a los endeudados. Si la CGT tomó esto como tema, debe ser algo serio.
En los últimos meses viene creciendo permanentemente la cantidad de familias que no pueden pagar sus deudas. Hoy se calcula que el 25% de las personas con deudas (tarjeta, crédito personal, Mercado Pago) hace más de 3 meses que no pagan. Son unas 5 millones de personas, el 25% de la población económicamente activa.
Donde más impagos hay es entre quienes accedieron al crédito no por bancos tradicionales, sino por billeteras virtuales. ¿Qué pasará con el que se endeudó con el prestamista del barrio o redes marginales?
Ante esto, tanto Milei como Caputo dijeron: ‘Esto es una cuestión entre privados; vos sacaste un crédito, no lo podés pagar, arréglate como puedas’.
¿Pero cómo se llega a esto? Las de Argentina no son deudas como la crisis subprime de 2008 en EEUU para comprar casas. Acá no hay créditos para vivienda. Acá la gente se endeudó para salir del trance de gastos corrientes (se rompió el calefón, se le acumularon dos meses del gas), o puso un Uber porque se quedó sin laburo y no funcionó o se puso un emprendimiento de vender comida y lo mismo.
Entonces esto no es una cuestión entre privados por dos razones. Primero, la caída del salario real frente a la inflación y el alza brutal de los gastos fijos (gas, luz, agua). Esto fue política de Estado, la decisión estatal de eliminar subsidios para dar rentabilidad a las empresas de servicios. Sumale a eso el alza de la desocupación y el “negreo”.
Y segundo, las tasas de interés que superan ampliamente – casi duplican – la inflación. Y eso si te endeudas con un banco. Mayor es con la tarjeta de crédito. Si te endeudas con Mercado Pago o una billetera virtual lo tenes que multiplicar. La gente refinancia, los intereses se recapitalizan y se arma una bola de nieve: ‘Me endeudé por 1 millón y ahora debo 10’. Entonces el trabajador no puede pagar y lo embargan. El Banco entonces dice “que el Estado no se meta” porque le están lanzando su propio programa de refinanciación.
Ahora bien, ¿de dónde viene esa tasa de interés tan enorme, ridículamente alta? Todos los capitales que están entrando al país son capitales especulativos. Los anuncios del RIGI y de 50 mil millones de dólares de YPF por no se qué cosa, y las mineras otro tanto, es todo falso, son promesas. A la Argentina entraron por especulación financiera treinta mil millones de dólares. La base de esa tasa alta es que, para que entren capitales especulativos, el ingreso debe ser muy rentable. Los capitales que ingresan son especulativos (30.000 millones financieros vs 5.000 millones productivos). Ahora los capitales especulativos esperan un rédito y el riesgo de que Argentina se vaya al carajo es siempre tan alto que el interés que ganan tienen que ser suficientemente alto para que se animen. Y para que supere el aumento del dólar, que es del 2% mensual, 26,8 anual si se mantiene el sistema de bandas.
El riesgo país subió enormemente la última semana mientras en el resto del mundo está quieto. Subió porque los capitales especulativos se deshacen de los bonos argentinos ante cualquier turbulencia. “Me los saco de encima antes de que me defolteen” dicen las empresas. Después veo si los recompro. El estado refinancia deuda todos los días, literalmente vende bonos a 24 horas. El nuevo acuerdo con Bessent (jefe de la Reserva Federal de EE.UU) implica un canje de bonos yankees a varios años por bonos argentinos a 24 horas.
Por otro lado, para evitar que se compren dólares (y suba el tipo de cambio), el gobierno mantiene tasas muy elevadas y el dólar pisado artificialmente. Es decir, que el que tiene pesos no se vaya al dolar sino al plazo fijo, los bonos y otros instrumentos en pesos, a una tasa de interés lo suficientemente alta como para que sea antieconómico comprar dólares a la espera de una devaluación o para conservar su valor frente a la inflación.
Todo esto es política de estado, ¿dónde está entonces el “conflicto entre privados”?
Ahora, ¿qué sucede con la deuda del Estado?
El objetivo de Milei es pagar la deuda a como de lugar. Una deuda que a pesar de su enorme porción en dólares pertenece en parte a capitales nacionales. La esencia de la deuda no es el pago de la deuda que nos prestaron sino mantenernos eternamente atados para condicionar la política pública. “Yo te sigo refinanciando si vos aprobas la reforma laboral, la reforma jubilatoria”. A su vez, el endeudamiento no proviene de dinero para obras de infraestructura sino que proviene del endeudamiento privado, de cuando al final de la dictadura militar, Cavallo, que era presidente del Banco Central, estatizó las deudas en dólares de las empresas, empezando por Jorge Macri, Benito Roggio y toda la patria contratista. Cuando los privados son el capital, el Estado no tiene problema en intervenir y hacerse cargo de la deuda. El capital de la deuda ya se pagó infinitas veces.
En los últimos tres años Argentina pagó 50 mil millones y ahora debe 35 mil más que antes.. Pagamos todo y debemos más que antes. Se trata de refinanciamiento que patearon para adelante
En el pago de la deuda aparece el problema del dólar que se utiliza para pagar la deuda. El gobierno necesita el dólar bajo para pagar la deuda soberana. ¿Cómo se hace? Cuando el gobierno compra dólares, sube el dólar que el gobierno necesita bajo. Hay algo que no va, una contradicción insostenible. La cosa no termina de cuadrar. Entonces se puja por la “política contractiva”, que la tasa de interés sea lo suficientemente alta. A eso le llaman “el dolar planchado artificialmente”, como explicamos antes.
Lo de que el dólar era un ancla para la inflación que decían al principio de la gestión es una falacia porque el dólar sube muchísimo menos que la inflación, que está en el 30% anual con índices truchos. Tenés entonces una pérdida salarial impresionante (10% para los trabajadores en general, 35% en estatales y jubilados). El empleo cae en todos los rubros salvo en Vaca Muerta (Neuquén, dónde incluso cae el crecimiento en relación a años anteriores). El 60% de las fábricas están paradas o semi paradas.
Los mercados y EE.UU. ven esto. Sube entonces el riesgo país y el gobierno dice que es “El ‘riesgo kuka”, lo que demuestra que no saben si van a ganar las elecciones, ¿por qué? Para obtener una ganancia financiera se la tengo que extraer a alguien porque el capital financiero en sí mismo no produce nada. Los libros de economía neoclásica hablan del “costo del dinero” para el capital productivo. Para que Argentina pueda seguir endeudándose tiene que haber alguién que produzca para poder extraer una ganancia, un rédito financiero. Entonces, ¿Cuánto se puede sostener la burbuja especulativa sobre una economía que no para de caer? Hasta La Nación y Clarín dicen que el riesgo kuka no existe, que el riesgo es la economía real.
¿Cuál es el alambre que sostiene todo? El apoyo a la reforma laboral y el respaldo del imperialismo. Ni ellos saben hasta dónde lo van a bancar.
Pero para nosotros la pregunta sigue siendo cuánto más se va a bancar la clase obrera este ajuste.
Muchas gracias
