Paremos las fábricas para liberar a Arakaki y Ruiz.

La pena con prisión contra César Arakaki y Daniel Ruiz se da en un marco de ascenso excepcional de las luchas populares y obreras. Contrariamente a lo que algunos intentan desarrollar desde los grandes medios e incluso desde la izquierda aislada del proletariado, el movimiento obrero está en un ascenso nunca antes visto en la historia argentina. Cada día se recuperan nuevas comisiones internas en fábricas, escuelas y dependencias estatales a un ritmo vertiginoso y no se trata del ascenso político de la clase obrera en los setenta en la que los Montoneros aún pudieron meter cuña entre el activismo, al contrario, los nuevos delegados enfrentan a la burocracia sindical peronista en el discurso, en la política y en la acción. El sacudón que sufrieron los burócratas en diciembre de 2017 cuando sectores opositores de la UOM, SUTEBA y Farmacias se movilizaron a la plaza ha cobrado su tamiz electoral. La justicia de la burguesía no puede permitir semejante ascenso.

La prisión es una declaración de guerra contra el pueblo argentino que se movilizó en defensa de las jubilaciones y pretende regimentar las movilizaciones que naturalmente desatarán la transformación general de las relaciones sociales de producción en América Latina y el mundo. Está en juego un país sometido al FMI o una Argentina socialista. El día de hoy los medios informan que el campo liquidará un récord histórico de 141,7 millones de toneladas pero que los economistas apenas lo ven como “un puente para acordar con el FMI”. Las tierras mayores productoras de trigo del mundo alimentan las bocas del Capital financiero mientras la pobreza destroza la vida social de nuestro país.

La izquierda debe entender con claridad estos dos puntos en la lucha que se avecina por la liberación de los compañeros. Estamos en un proceso histórico sin precedentes. La cárcel a Arakaki es la cárcel a los bolcheviques previo a las jornadas de Junio y Julio de 1917, un amedrentamiento contra el futuro gobierno de la clase obrera.

Quienes hacemos este periódico convocamos a parar en nuestros lugares de trabajo, en general, escuelas, ya que la mayoría somos docentes pero apoyamos a los obreros industriales de todos los ramos que se predispongan a parar sus lugares de trabajo por la libertad a Arakaki y Ruiz. Movilicemos a Comodoro Py así como todas las dependencias estatales y policiales. No podemos transformar la libertad de nuestros compañeros en la excusa para pedir un escaño aunque, los escaño también vendrán si somos consecuentes hasta el final. La histórica lucha por la prisión a Pedraza vuelve a ser un haz de luz para organizarnos en esta batalla crucial. Por una gran movilización a Plaza de Mayo. Libertad a los compañeros.

Maxi Laplagne