Sobre el Pity Alvarez prófugo

Escribe Valentina Xein

Hola, queridos milnovescientosdiecisietetistas. Les mando estas palabras en forma de correo de lectores porque ni estoy preparada para desarrollar un paper sobre la cultura popular en el rock ni creo tampoco en los papers, así que nunca escribiría uno. Quiero solamente expresar algunos sentimientos. Espero sepan entenderlos así.

Me enteré por Twitter. Googlié los diarios, pero todavía no hay nada. Lo único que sabemos todos los argentinos siendo ya las cuatro de la mañana es lo que dijeron en TN: que el Pity Alvarez se fugó de la celda. No quiero meterme en la moral de nadie. Sólo me interesa, desde ya, repudiar la forma en que los grandes medios lo están informando: «un asesino suelto», «paso lo que pasa en todas las cárceles de nuestro país», «necesitamos reforzar a la policía federal», etc.

En Twitter ya es tendencia, de hecho la primera de todas, es decir, que TN logró su cometido de forma instantánea: poner en boca de todo el país, bajo sus criterios, bajo sus modos de informar, bajo sus ataques despectivos a la música, que el Pity se fugó de la cárcel. No voy a defender a nadie, el propio Pity se hizo cargo de sus responsabilidades, se entregó a la justicia y, así y todo, fue parte de una campaña desaforada de los medios contra la cultura popular.

No lo voy a defender, ya lo dije. Pero sí, defiendo la música, la poesía y toda forma de arte. Podes ser trotskista, kirchnerista, stalinista, anarquista o libertario, podes ser defensor de la coacción estatal, de la cárcel o de la anarquía pero lo que no podes, siendo argentino, es negar que la poesía del Pity es parte autóctona de la cultura de masas. Puede gustarte o no gustarte, pero pocas canciones como Homero lograron dar en el clavo de la vida en nuestro país.

En un país serio la información correría de forma diferente. Es decir, acá se está utilizando lo que le pasa a una figura pública para atacar a todo el resto de los presos. No de casualidad vuelven a traer los motines de principio de la cuarentena por los que, digamos, no movieron un pelo, porque las condiciones de las cárceles siguen siendo infrahumanas. En cuanto al Pity, bueno, sólo por ser músico los medios hacen tendencia todo lo que pase en su vida privada. La información no se resguarda, no se procesa y rompe el criterio del silencio contrario a la difusión política que «podrá ser usada en su contra».

¿Por qué no agitan como este caso el de los prófugos de la justicia que dirigen Clarín? ¿O acaso Magneto no debería ser juzgado por sus responsabilidades políticas en la dictadura genocida?

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